jueves, 6 de abril de 2017

Mi experiencia con Demonio: La Caída


De los últimos juegos de rol de la antigua línea de Mundo de Tinieblas, Demonio es un juego narrativo de gloria infernal, o así lo proclaman sus autores. Es un título que da un sabor realmente diferente a lo que venía haciendo White Wolf y muy interesante en el aspecto narrativo. El sistema está más pulido de lo habitual y considero que es el juego de rol que junto con Wraith refleja de mejor manera el aspecto interpretativo en esta línea de juegos. Si no conocéis el juego, podéis ver una estupenda vídeoreseña aquí, de la mano de Crom.

Uno de los aspectos que más me gustaron cuando lo jugué fue el tener que interpretar para obtener fe. La fe sería como la quintaesencia o reserva de sangre en otros juegos. No existen mecánicas con dados para obtener esta fuente de poder, sino que tendremos que extraerla de varias formas de los mortales, siempre interpretando. Pienso que este aspecto dota al juego de una alta dificultad. El hecho de sumergirse en la mente de la víctima y tentarle, de adquirir servidores y prometerles el "paraíso"; nos permite jugar con el clásico demonio que hemos visto ya en tantas películas. No me gusta el hecho de que mostrar nuestra forma apocalíptica también nos de fe, porque eso a veces incita a los jugadores a hacerlo siempre así y obviar la parte discursiva del asunto. 

El sistema de tormento me parece mucho más interesante que el de humanidad que tiene Vampiro. Ya que en el caso del tormento sí tiene sentido cada vez "fastidiarnos" más, ya que nos hace más poderosos e impredecibles. Pero al mismo tiempo es peligroso porque si adquirimos demasiado tendríamos que dejar de jugar. Las versiones atormentadas de los saberes se ven mucho más efectivas y nos permiten salirnos con la nuestra en la mayoría de ocasiones, pagando un precio... Esta mecánica da un buen sabor de boca para reflejar la temática de redención y oscuridad. Es también interesante reflejar esa angustia existencial y el sufrimiento que conlleva tener un elevado tormento. Es un sufrimiento que nos incita a causar daño a los demás. Algunos de mis jugadores veían esta opción atractiva, mientras que otros buscaban reducir cada vez más el tormento y acercarse a Dios.


Las facciones o ideologías que tienen los demonios también dan perspectivas muy diferentes a la hora de jugar. En todo momento se remontan a la Caída de Lucifer y la misión de los demonios. Hablan sobre la estancia durante eones en el Infierno y permiten acceder a toda una jerarquía de demonios en la Tierra. Esta forma de afiliarse a una facción u otra permite al jugador entrar bastante de lleno en la ideosincrasia de su personaje, favoreciendo una mejor interpretación. Si a esto le añadimos el hecho de jugar con seres resentidos y atormentados que buscan sobrevivir, tenemos una mezcla interesante y bastante compleja para un personaje. Si no combinamos con otras líneas de juego y no añadimos así otras criaturas sobrenaturales, ciñiéndonos solo a demonios y cazadores de demonios, podemos centrarnos en toda la ideología cristiana con sus puntos oscuros, llenos de pasiones como la culpa, el sufrimiento, la esperanza o la redención.

Debido al tono con el que refleja los temas, se nota que este juego está enfocado para un público más adulto . Es un juego sobre demonios serio. No lo concibo como un juego de horror en sentido estricto, pero sí uno de desesperación sobrenatural. A pesar de que los demonios son muy poderosos en comparación con los mortales, tienen a los cazadores y a otros demonios entre ellos y sus objetivos. En mi opinión tendría que enfocarse a esa siega de fe donde las conversaciones con mortales cobran mucha importancia. Los siervos tienen que ser muldimensionales, las mentes de los mortales que presencien al demonio deberían a veces de quebrarse, la conciencia del demonio debería de ser bombardeada con sentimientos negativos cuanto más tormento tenga, y siempre deberían de albergar algo de esperanza en sus corazones a menos que dejen rienda suelta a sus instintos primordiales.


La angustia existencial es similar a la que propone Vampiro, pero en este caso el matiz difiere en que los demonios eran antes criaturas formidables, destinadas a apoyar al Creador y a toda la humanidad. Es una decadencia mucho más trascendental. Mientras que en éste último se limita a dilemas éticos, en Demonio la corrupción es mucho mayor, un dolor y odio hacia la mismísima creación. Pero son bastante similares en cuanto a los objetivos que se persiguen: poder o redención, oscuridad o penitencia. El juego "fuerza" a los jugadores a interpretar. Los jugadores tendrán que gestionar bastante bien sus recursos para utilizar sus poderes. Se saben inmortales puesto que si el recipiente poseído muere, pueden (no sin dificultad) poseer un nuevo cuerpo antes de ser engullidos de nuevo por el infierno.

Tengo ganas de volver a hincarle el diente de nuevo a este juego. Ahora sé que lo enfocaría de una manera mucho más trabajada. Como siempre y si no se trata de Hombre Lobo, pondría pocos combates ya que el sistema los ralentiza mucho. Intentaría trabajar mucho los personajes jugadores para darle todos los matices posibles, y también me inspiraría en mucha ambientación ya que hay de sobra. No diría que es mi juego favorito de Mundo de Tinieblas pero sí al que tengo más respeto. Me parece un juego con muchísimo potencial y que puede ofrecernos grandes ratos de disfrute.

No hay comentarios:

Publicar un comentario